Una investigación desarrollada por especialistas del Hospital de Tercer Nivel Montero encendió las alertas sobre el cáncer de cavidad oral en el norte de Santa Cruz y, al mismo tiempo, abrió una valiosa oportunidad para fortalecer la prevención y el diagnóstico temprano de una enfermedad que suele detectarse cuando ya se encuentra en etapas avanzadas.
El estudio, realizado entre abril y mayo de 2025, evaluó a 56 pacientes atendidos en el Departamento de Oncología del hospital. Los resultados mostraron que uno de cada siete pacientes examinados presentó cáncer de cavidad oral o lesiones precancerosas, una señal que refuerza la necesidad de ampliar las acciones de detección oportuna en la región.
La investigación fue liderada por el médico epidemiólogo y subdirector del hospital, Gustavo Paredez, junto al oncólogo clínico Sebastián Risso, el cirujano oncólogo Leonardo Jiménez, el patólogo Mateo Quispe y la enfermera supervisora Yannett Ugarte.

¿Qué descubrieron los especialistas?
Los hallazgos permitieron identificar dos factores que mostraron una asociación significativa con la presencia de cáncer oral y lesiones precancerosas: la edad igual o superior a 60 años y el consumo habitual de hoja de coca mediante la práctica conocida como 'boleo' o 'bolear', que consiste en el uso de coca machucada o procesada y que es diferente al acullico tradicional.
Según el estudio, las personas mayores de 60 años presentaron una probabilidad cinco veces mayor de desarrollar este tipo de enfermedad. De igual manera, quienes practicaban habitualmente el boleo de hoja de coca registraron un riesgo más elevado en comparación con las personas que no tenían este hábito.

Los investigadores enfatizan que los resultados no cuestionan el acullico tradicional de la hoja de coca, una práctica ancestral profundamente arraigada en la cultura boliviana. La investigación se enfoca específicamente en el consumo frecuente y prolongado de coca machucada o procesada utilizada para el boleo, una modalidad de consumo que ha ganado presencia en los últimos años y que requiere mayores estudios para comprender sus posibles efectos sobre la salud bucal.
Por ello, los especialistas recomiendan ampliar las investigaciones para determinar si factores relacionados con el procesamiento, almacenamiento, conservación o aditivos utilizados en la coca machucada podrían estar influyendo en el desarrollo de lesiones orales y cáncer de cavidad oral.
La lengua fue la zona más afectada entre los pacientes diagnosticados, concentrando más de un tercio de los casos detectados. Asimismo, el tabaquismo, el uso de prótesis dentales y la exposición frecuente a agroquímicos mostraron tendencias de asociación que merecen nuevas investigaciones con una muestra más amplia.

Un problema de salud que requiere atención
Datos de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) indican que en 2022 se registraron alrededor de 758 mil nuevos casos de cánceres de labio, cavidad oral y faringe en el mundo. El cáncer de cavidad oral representó el 42% de esos diagnósticos, convirtiéndose en el subtipo más frecuente dentro de este grupo de enfermedades..
En Bolivia, la información epidemiológica específica sobre cáncer oral sigue siendo limitada, por lo que este trabajo desarrollado en Montero constituye uno de los aportes más importantes para comprender cómo se comporta esta enfermedad en el norte cruceño.

Ciencia hecha en Montero para salvar vidas
Los resultados fueron presentados ante la Comisión de Salud y Políticas Sociales de la Asamblea Legislativa Departamental, donde el director del Hospital de Tercer Nivel Montero, David Llanos, destacó que la detección temprana sigue siendo la herramienta más efectiva para reducir la mortalidad por cáncer.
“Cuando el cáncer se detecta a tiempo, las posibilidades de tratamiento exitoso aumentan significativamente. Por eso este tipo de investigaciones son tan importantes para nuestra población”, señaló Llanos durante la exposición.
Por su parte, la gerente del hospital, Jaqueline Rojas, destacó el valor de generar evidencia científica desde los propios establecimientos de salud.
“Necesitamos conocer nuestra realidad con datos propios. Esta investigación nos permite identificar riesgos, orientar mejor nuestras acciones preventivas y brindar una atención más oportuna a los pacientes de Montero y de toda la región norte”, afirmó.
El subdirector médico y responsable de la investigación, Gustavo Paredez, explicó que los resultados permitirán fortalecer campañas de prevención, vigilancia epidemiológica y capacitación del personal de salud para identificar lesiones sospechosas antes de que evolucionen a estadios más complejos.
Mientras tanto, los especialistas Sebastián Risso y Leonardo Jiménez coincidieron en que la revisión periódica de la cavidad oral y la consulta temprana ante heridas, manchas o lesiones que no cicatrizan pueden marcar la diferencia entre un diagnóstico oportuno y una enfermedad avanzada.

Un hospital que genera conocimiento
Más allá de los resultados clínicos, la investigación refleja la consolidación del Hospital de Tercer Nivel Montero como un centro de referencia no solo para la atención especializada, sino también para la producción de conocimiento científico aplicado a las necesidades reales de la población.
Los asambleístas departamentales valoraron el trabajo desarrollado por el equipo multidisciplinario y expresaron su interés en impulsar la ampliación de esta investigación y de las campañas preventivas hacia otras provincias del departamento.



