La sesión ordinaria convocada por el presidente de la directiva paralela, Willan Perales, fue suspendida por "falta de garantías", mientras que el bloque de ocho concejales que respalda a la presidenta María Belén Arispe permaneció en el hemiciclo intentando desarrollar su propia sesión.
La jornada comenzó con dos convocatorias paralelas programadas para las 8:30 de la mañana, reflejo del conflicto institucional que se arrastra desde hace semanas por el control de la directiva del Legislativo municipal.
Sin embargo, a primera hora de este martes, desde el patio de la Casa Municipal de Cultura y escoltado por los concejales de Creemos, Hugo Serrate y Verónica Antelo, además de los suplentes Jenny Mamani (PDC), Cinthia Quinteros (VOS) y Abel Quiroga (Patria), Perales anunció la suspensión de la sesión convocada por su bloque.

El concejal argumentó que el edificio del Concejo se encontraba “tomado” por el 'Bloque de Unidad' y denunció la circulación de audios, mensajes y convocatorias en redes sociales que, según afirmó, buscaban movilizar personas para agredir a concejales suplentes y representantes de Creemos. Sin embargo, no presentó ninguna prueba de sus aseveraciones.
“Estamos suspendiendo la sesión por falta de garantías”, afirmó Perales, quien además adelantó que evaluarán sesionar en otro lugar dentro de la jurisdicción de Montero si la situación persiste.
Según el concejal oficialista, la sesión ordinaria será reprogramada para la próxima semana debido a que el jueves corresponde feriado nacional.

La Oposición en el hemiciclo
Mientras Perales brindaba su conferencia de prensa, los ocho concejales que respaldan a María Belén Arispe continuaban dentro del hemiciclo, donde permanecen desde la noche del lunes tras instalar una vigilia.
El grupo decidió permanecer en las instalaciones ante denuncias de posibles intentos de impedirles el ingreso a la sesión de este martes y después de advertir sobre supuestas convocatorias a grupos de presión.
No obstante, la sesión impulsada por Arispe tampoco pudo desarrollarse con normalidad durante las primeras horas de la mañana.
Funcionarios y equipos no aparecieron
A las 8:35, la presidenta del Concejo declaró un cuarto intermedio de 20 minutos al evidenciar que no estaban presentes los funcionarios de apoyo, asesores, actuaria ni el personal técnico encargado de operar el sistema de sonido del hemiciclo.
Incluso los micrófonos permanecían apagados al momento de instalar la sesión.
Tras agotarse el primer plazo sin que aparecieran los funcionarios, Arispe determinó un nuevo cuarto intermedio, esta vez por una hora, con el objetivo de encontrar una solución que permitiera continuar el trabajo legislativo. Pasados los 60 minutos instalaron la sesión.
Desde el bloque opositor consideran que la ausencia del personal administrativo constituye un intento de obstaculizar el funcionamiento de la sesión.
Una disputa que sigue sin salida
La confrontación se originó tras la elección de dos directivas paralelas dentro del Concejo Municipal. Por un lado, Arispe fue elegida con el respaldo de siete concejales titulares pertenecientes a distintas fuerzas políticas. Por otro, Perales fue reelegido, por sexta vez consecutiva, en una sesión posterior apoyado por dos concejales de Creemos y tres suplentes de otras fuerzas políticas convocados en medio de una fuerte controversia jurídica.
Durante los últimos días, partidos y agrupaciones como Patria, PDC y VOS desconocieron públicamente a algunos de sus suplentes por participar en la elección que respaldó a Perales, mientras que otros actores políticos exigieron soluciones mediante el diálogo o a través de instancias judiciales.
Por ahora, la crisis sigue abierta y sin una salida consensuada. Lo único claro es que, mientras una sesión fue suspendida por supuesta falta de garantías, la otra intenta mantenerse en pie en un hemiciclo sin funcionarios y sin técnicos.



