El norte integrado de Santa Cruz amaneció otra vez bajo presión. Los bloqueos instalados en distintos puntos mantienen cortada la conexión entre Santa Cruz y Cochabamba por segundo día consecutivo, dejando a Montero prácticamente aislada y golpeando de lleno la dinámica económica de la región.
En Montero, sectores movilizados cerraron todos los accesos a la ciudad, incluyendo calles, avenidas principales y la carretera troncal. La urbe está sitiada, con transporte urbano e interprovincial restringido, abastecimiento irregular y actividades comerciales operando a media máquina.
El impacto se siente en cadena. En Portachuelo, al menos dos puntos de bloqueo complican aún más la circulación: uno en el ingreso por Santa Rosa del Sara y otro en el puente de Santa Fe. En Yapacaní, el sector transporte decidió mantener un bloqueo indefinido sobre la carretera Santa Cruz – Cochabamba
Contexto nacional
A nivel nacional, los bloqueos han vuelto a escalar en distintos departamentos. Reportes de la Administradora Boliviana de Carreteras dan cuenta de más de 60 puntos de bloqueo en al menos ocho regiones del país, con Pando como la única excepción.
Las medidas responden a demandas del sector transporte, que exige soluciones a problemas como el abastecimiento de diésel y gasolina, la calidad del combustible, el estado de las carreteras, compensaciones por daños a sus motorizados y el diferimiento de créditos.
El panorama sigue incierto. Este miércoles está previsto un diálogo entre el sector transporte y el Gobierno, pero bajo presión: los movilizados advierten con endurecer las medidas y avanzar hacia un paro de 48 horas si no obtienen respuestas concretas.



