La crisis política y social en Bolivia ya encendió las alarmas fuera del país. Los gobiernos que integran el bloque regional “Escudo de las Américas” emitieron un pronunciamiento conjunto en el que expresan su “profunda preocupación” por las protestas y bloqueos de carreteras que afectan al territorio boliviano y respaldan al gobierno del presidente Rodrigo Paz.
En el documento, los países advierten que las movilizaciones buscan “subvertir el orden constitucional y desestabilizar” a la actual administración boliviana.
“Nos solidarizamos con el gobierno de Bolivia y exhortamos a los manifestantes a expresar sus inquietudes pacíficamente y a respetar las instituciones democráticas”, señala parte del comunicado difundido este jueves.
El respaldo internacional fue firmado por Estados Unidos, Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago.
“No se puede permitir el derrocamiento de líderes elegidos democráticamente”
La declaración endurece el tono frente a los hechos de violencia registrados en medio de las protestas. Los países miembros sostienen que cuando las movilizaciones derivan en escenarios violentos, el Estado tiene un “interés legítimo” en preservar el orden público y garantizar la estabilidad institucional.
Además, remarcan que no se puede permitir el derrocamiento de gobiernos democráticamente elegidos, en un mensaje que busca cerrar filas frente a cualquier intento de ruptura institucional en Bolivia.
El Escudo de las Américas también informó que mantiene asistencia humanitaria para el país y reiteró su compromiso con la democracia, la seguridad y el bienestar regional.
La alianza impulsada por Rodrigo Paz
El pronunciamiento cobra relevancia porque el propio presidente Rodrigo Paz participó en marzo pasado en Estados Unidos en la creación del bloque “Escudo de las Américas”, una iniciativa regional enfocada en cooperación política, seguridad y fortalecimiento democrático.
La declaración surge en un momento de creciente tensión interna en Bolivia, marcado por bloqueos, protestas y movilizaciones en distintas regiones del país.
La CIDH pide diálogo y uso limitado de la fuerza
Horas antes, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) también se pronunció sobre la situación boliviana.
El organismo llamó al Estado a garantizar los derechos humanos, priorizar el diálogo como vía de solución al conflicto y asegurar que el uso de la fuerza sea aplicado únicamente como último recurso.
Con la atención internacional puesta sobre Bolivia, la crisis deja de ser un asunto exclusivamente interno y comienza a instalarse como una preocupación regional

