El director del Hospital de Tercer Nivel Montero, David Llanos, denunció públicamente haber recibido amenazas y represalias tras reclamar la devolución de equipos médicos retirados del hospital sin su autorización por la Gobernación en la gestión del exgobernador Luis Fernando Camacho.
La declaración fue realizada durante la visita de diputadas nacionales y representantes del área de salud que llegaron hasta el hospital para verificar las condiciones de funcionamiento del principal centro de referencia del norte cruceño.
“Por realizar estos reclamos, incluso he recibido represalias y amenazas desde Santa Cruz”, afirmó Llanos ante los medios.
La denuncia que encendió la polémica
El director sostiene que hace aproximadamente tres meses fueron retirados tres insumos pertenecientes al acelerador lineal, equipo indispensable para tratamientos oncológicos, y trasladados al Hospital Oncológico de Santa Cruz.
Según su versión, la salida de estos insumos ocurrió sin notificación ni autorización de la dirección del hospital.
“Yo soy la máxima autoridad de este hospital y no fui informado. Me enteré por segundas personas y luego hice los reclamos respectivos”, sostuvo.
Llanos apuntó al exsecretario departamental de Salud, Edil Toledo, y mencionó también a la actual gerente del hospital, Laura Patricia Quiroga, como parte de las autoridades que estaban al frente de la administración cuando ocurrió el traslado, ambos designados en la gestión del exgobernador, Luis Fernando Camacho.
Además, aseguró haber enviado cartas de reclamo a la Secretaría Departamental de Salud y a la gerencia hospitalaria, sin obtener respuesta oficial hasta el momento. El Ministerio de Salud también está al tanto de la situación.
Diputadas respaldan investigación
Las declaraciones surgieron durante una inspección encabezada por la diputada Anaís Merlín Guzmán, integrante de la Comisión de Educación y Salud de la Cámara de Diputados, junto a la diputada Kelly Velarde.
Ambas legisladoras anunciaron gestiones para exigir la devolución de los insumos y fortalecer el funcionamiento del hospital.
“Con la vida no se juega. Si otro hospital necesita equipos, deben comprarse nuevos, no quitarle a otro hospital”, afirmó Merlín.
Por su parte, Kelly Velarde señaló que la situación refleja problemas de coordinación y planificación dentro del sistema de salud departamental.
“Hay una gran demanda en el norte integrado y corresponde que cada hospital tenga su propio equipamiento”, sostuvo.
Un hospital con carencias y equipos dañados
Durante la inspección también se reveló que el hospital enfrenta un fuerte déficit de personal, especialmente en el área administrativa y técnica, además de daños en equipos médicos por falta de estabilizadores eléctricos.
Uno de los casos más delicados es el del mamógrafo, que quedó fuera de funcionamiento hace aproximadamente ocho meses debido a fluctuaciones de energía eléctrica.
“El arreglo cuesta cerca de medio millón de bolivianos”, explicó Llanos.
El hospital que espera funcionar al 100%
El Hospital de Tercer Nivel Montero fue concebido como la principal infraestructura sanitaria del norte cruceño. Tiene capacidad para atender a cerca de 800 mil habitantes de 6 provincias y 19 municipios.
Sin embargo, pese a contar con infraestructura moderna y equipamiento especializado, aún opera por fases y arrastra un desfase en la asignación de personal y presupuesto por parte de la Gobernación.
Actualmente, la dirección hospitalaria asegura que faltan más ítems y recursos para consolidar la tercera fase de funcionamiento y alcanzar la capacidad plena para la que fue diseñado.



