La crisis política dentro del Concejo Municipal de Montero suma un nuevo capítulo. Este jueves, el concejal José Bismar Ureña denunció públicamente que el concejal Willan Perales continúa sin entregar las llaves de la oficina de Presidencia, pese a haber concluido su gestión al frente del ente legislativo.
En conferencia de prensa, Ureña calificó la situación como un “capricho” y aseguró que la retención del despacho estaría afectando el trabajo de la nueva directiva encabezada por la presidenta Belén Arispe.
“Él no es ni siquiera presidente. En el momento que terminó su gestión, debió entregar esto a la MAE para que la nueva presidencia obtenga las llaves”, afirmó Ureña.
La autoridad fue más allá y cuestionó el uso que Perales estaría dando a las oficinas.
“¿Cuál es este tipo de secuestro que él tiene de esas oficinas? ¿Qué guarda ahí? Incluso estaría privando de trabajar a la presidenta”, sostuvo.
Consultado sobre si Perales continúa utilizando el despacho, Ureña respondió que sí y recordó que una de las conferencias brindadas por el concejal fue realizada desde esas instalaciones.
La intimación formal
Días atrás, la presidenta del Concejo Municipal, Belén Arispe, dio lectura pública a una intimación formal dirigida a Willan Perales, exigiendo la entrega inmediata de las llaves y el cese de cualquier acto de obstrucción institucional.
En el documento, Arispe señala que toda autoridad saliente tiene la obligación administrativa de entregar informes, documentación, activos fijos, bienes institucionales y llaves correspondientes al cargo ejercido.
La nota establece que el plazo para cumplir con ese procedimiento venció el 4 de mayo de 2026. Sin embargo, según la directiva, hasta la fecha no se concretó la entrega.
Además, la presidenta advirtió que el incumplimiento podría derivar en acciones administrativas y legales.
“Hemos sido bastante pacientes y, aun así, pese a la obstrucción, hemos continuado trabajando sin parar”, manifestó Arispe.
La respuesta de Perales
Tras la polémica, el concejal de Creemos, Willan Perales, respondió que la entrega de las llaves se realizará únicamente cuando exista “un presidente legalmente electo” o, en su defecto, al encargado de Bienes Patrimoniales.
“Vamos a entregar cuando haya un presidente legalmente electo o, caso contrario, al encargado de Bienes Patrimoniales, que es lo que corresponde”, declaró.
Sus declaraciones vuelven a evidenciar la fractura política que atraviesa actualmente el Concejo Municipal de Montero, donde persiste la disputa por la legitimidad de la directiva instalada para la nueva gestión.
¿Qué dice la norma?
De acuerdo con la Ley 1178 SAFCO y el Decreto Supremo 0181, los bienes públicos asignados a una autoridad están vinculados al cargo y no a la persona.
Esto significa que, aunque un presidente del Concejo haya sido reelecto como concejal, debe devolver obligatoriamente los bienes y ambientes correspondientes a la Presidencia al concluir esa función específica.
La normativa establece además que toda autoridad saliente debe realizar un inventario de entrega y firmar un acta de devolución de activos institucionales. El incumplimiento puede generar responsabilidades administrativas, civiles e incluso penales en casos extremos.
La controversia por las llaves y el despacho presidencial se suma así al clima de tensión y división política que vive actualmente el Concejo Municipal de Montero.



