La propuesta del presidente Rodrigo Paz de reducir en un 50% su salario y el de los ministros para destinar esos recursos a un fondo de apoyo para pacientes renales y con cáncer generó una rápida respuesta desde la Vicepresidencia.
El vicepresidente Edmand Lara afirmó que el país necesita “soluciones de fondo” y no medidas temporales para enfrentar la crisis del sistema de salud. Sus declaraciones surgen luego de que el mandatario invitara a otras autoridades del Estado a sumarse a la reducción salarial como una muestra de compromiso con los sectores más vulnerables.
A través de un pronunciamiento oficial, Lara puso en duda la administración y los mecanismos de fiscalización del fondo anunciado por el Gobierno, señalando que los beneficiarios requieren respuestas concretas y sostenibles.
“Los pacientes renales merecen certezas, no promesas”, expresó la autoridad, remarcando que la atención en salud no puede depender de medidas coyunturales, sino de políticas públicas estructurales que garanticen atención permanente y recursos suficientes.
El vicepresidente sostuvo además que Bolivia necesita “menos anuncios y más soluciones de fondo”, una frase que resume la posición asumida por su despacho frente a la iniciativa presidencial.
Lara también recordó que meses atrás planteó la reducción de salarios de altas autoridades como una medida de austeridad estatal, aunque insistió en que este tipo de acciones deben formar parte de una estrategia integral y no convertirse en la principal respuesta a las necesidades del sector salud.
El intercambio de posturas abre un nuevo debate sobre cómo financiar programas de atención para pacientes con enfermedades crónicas y sobre la necesidad de implementar mecanismos sostenibles que garanticen recursos a largo plazo.



