La reconfiguración interna que empieza a tomar forma en la Alcaldía de Montero no se limitaría al gabinete municipal. Los cambios también alcanzarían a las subalcaldías y, según información conocida de manera extraoficial por Radio Omega, el criterio que comienza a marcar la permanencia o salida de algunas autoridades tendría una fuerte lectura política.
Fuentes cercanas al entorno municipal señalaron que todos los subalcaldes pusieron sus cargos a disposición y que varios ya recibieron cartas de agradecimiento por las funciones desempeñadas. El movimiento aparece en una etapa donde la administración del alcalde Regys Medina inicia un nuevo periodo de gestión bajo una realidad política distinta, con un escenario menos cómodo que el de años anteriores y una necesidad de fortalecer su estructura territorial.
La señal que empieza a surgir dentro del gobierno municipal parece apuntar a un reordenamiento donde el resultado político y electoral de cada distrito comienza a cobrar protagonismo en las decisiones internas.
Hasta ahora, el único nombre que tendría asegurada su continuidad sería Ricardo Melgar en la Subalcaldía del Distrito 1, correspondiente a Guabirá. Mientras tanto, María Elena Medina, subalcaldesa del Distrito 4, también buscaría mantenerse en funciones luego de que en esa zona la candidatura de Regys Medina obtuviera resultados favorables durante el proceso electoral.
En contraste, el resto de las subalcaldías entraría en evaluación y se anticipan modificaciones importantes. Parte de la información que circula señala que algunos funcionarios no necesariamente dejarían la estructura municipal, sino que podrían ser trasladados a otras dependencias o áreas de trabajo.
Entre los nombres que comienzan a sonar para los nuevos espacios aparece Luis Ernesto Medina Moreno, quien fue candidato a quinto concejal titular por la alianza política de Regys Medina y que asumiría funciones en reemplazo de Valentín Gonzales, en la Subalcaldía del Distrito 2. También se menciona a Yimin Rivas como posible nueva autoridad del Distrito 3, ocupando el lugar de Primo Santos.
Hasta el momento no existe un comunicado oficial de la Alcaldía sobre estos cambios; sin embargo, las versiones que circulan dentro del municipio coinciden en una misma lectura: la nueva etapa de la gestión parece buscar una estructura con mayor fortaleza política.
Más que un ajuste administrativo, el movimiento empieza a mostrar una lógica distinta dentro de la gestión municipal. En el arranque de este nuevo periodo, las señales indican que el peso de la campaña, la estructura política y los resultados electorales podrían estar definiendo quién continúa y quién queda fuera de la nueva gestión municipal.



