La sesión ordinaria convocada por la directiva paralela del Concejo Municipal de Montero, presidida por Willan Perales, se convirtió en un nuevo episodio de la crisis que atraviesa el órgano deliberante. La convocatoria era para elegir la Vicepresidencia y conformar comisiones. Una sucesión de errores y confusiones en la directiva, registros dobles de votación y el cruce verbal entre Rafael Hurtado y Perales desencadenaron en que este suspenda la sesión alegando "falta de garatías".
Según una revisión realizada por Radio Omega sobre las grabaciones de la reunión, llegaron a contabilizar hasta 14 llamados a voto en un Concejo integrado por 11 curules.
La sesión se desarrolló la mañana del martes en la plaza Virgen de Cotoca, sector considerado uno de los principales bastiones políticos del alcalde Regys Medina y donde se concentra millonarias inversiones ejecutadas durante su gestión municipal. Allí, con presencia de vecinos, funcionarios, asesores, concejales titulares y suplentes, la directiva encabezada por Perales intentó instalar la sesión ordinaria N.° 11/2026.
Sin embargo, desde los primeros minutos comenzaron los problemas.
Una votación que nunca quedó clara
La primera confusión surgió cuando Perales instruyó a la secretaria, Verónica Antelo, consignar la votación para aprobar el orden del día. No obstante, durante el procedimiento Antelo mezcló la aprobación del orden del día con el control de asistencia, generando respuestas contradictorias entre los concejales.
La situación provocó un debate sobre si algunos votos correspondían al orden del día o al registro de presencia. Lejos de aclarar inmediatamente el procedimiento, los asesores jurídicos presentes intervinieron en reiteradas ocasiones para orientar a la directiva, generando aún más cuestionamientos por parte de los concejales opositores.
El episodio más evidente ocurrió con la concejal Adela Ortiz. Al responder "rechazo", entendiendo que se estaba sometiendo a votación el orden del día, algunos asesores intentaron interpretar esa respuesta como una negativa a registrar asistencia, pese a que Ortiz se encontraba físicamente sentada en su curul. La situación obligó a rehacer parte del procedimiento después de que varios concejales advirtieran el error.
Los votos duplicados
La revisión de Radio Omega identificó que durante las distintas rondas de votación y llamados realizados por Antelo se llegó a convocar a titulares y suplentes de manera simultánea.
Entre los casos observados figura el llamado a la concejal suplente de VOS, Cinthia Quinteros, pese a que el titular Rafael Hurtado se encontraba presente en la sesión. Posteriormente también fue convocado el propio Hurtado.
La misma situación ocurrió con la suplente del PDC, Jenny Mamani, quien fue llamada a votar pese a que el concejal titular Juan Carlos Otrillas participaba de la sesión. Minutos después también se registró el voto de Otrillas.
Algo similar ocurrió con Abel Quiroga, suplente de Patria, quien fue convocado mientras la concejal titular Adela Ortiz se encontraba presente en el lugar. Luego también se registró la participación de Ortiz.
A ello se sumó el llamado al concejal Luis Viveros, quien se encontraba en el escenario de la sesión, aunque posteriormente no participó activamente en las decisiones de la directiva de Perales.
El resultado fue una secuencia de convocatorias que, en distintos momentos de la sesión, alcanzaron registros de hasta 14 llamados a votación entre titulares y suplentes, una cifra que supera la composición oficial del Concejo Municipal, conformado por 11 concejales titulares.
El papel de los asesores
Otro de los aspectos que generó críticas fue la actuación del asesor jurídico Roly Martínez y de la funcionaria jurídica María Isabel Suárez.
Lejos de corregir de manera inmediata la confusión generada por la secretaria Verónica Antelo durante el procedimiento inicial, ambos participaron activamente brindando instrucciones a la directiva mientras se desarrollaba la sesión.
Las observaciones de concejales como Hurtado, Juan Carlos Otrillas y Víctor Hugo 'Tatín' Callaú apuntaron precisamente a que la directiva debía aclarar si se estaba tomando asistencia o sometiendo a votación el orden del día. La aclaración recién llegó después de varios minutos de discusión y tras una nueva intervención de la presidencia.
Para los concejales críticos de la directiva paralela, la actuación de los asesores terminó agravando una situación que inicialmente podía corregirse con una simple rectificación procedimental.
La sesión terminó antes de empezar
Paradójicamente, después de las reiteradas votaciones, correcciones, observaciones y llamados duplicados, la sesión nunca avanzó hacia los puntos centrales de la convocatoria.
Cuando Hurtado tomó la palabra para señalar que consideraba ilegal la sesión y anunció que esa posición quedaría registrada en actas, Perales respondió cuestionando su presencia en la reunión.
El intercambio derivó en gritos del público presente y, pocos segundos después, el presidente declaró la suspensión de la sesión argumentando "falta de garantías".
La decisión sorprendió incluso a algunos de los concejales presentes, ya que el debate apenas comenzaba y no se había producido ningún incidente físico ni impedimento material para continuar.
Una crisis que sigue sin resolverse
La fallida sesión volvió a reflejar la fractura institucional que vive el Concejo Municipal de Montero desde la conformación de dos directivas enfrentadas.
Mientras el bloque opositor sostiene que la elección de Perales es irregular y mantiene vigente la conducción encabezada por María Belén Arispe, la bancada de Creemos, alineada políticamente con el alcalde Regys Medina, continúa impulsando el reconocimiento de la nueva directiva.
En medio de esa disputa, la sesión de la plaza Virgen de Cotoca dejó una imagen difícil de ignorar. Una votación que llegó a registrar más llamados que los propios miembros del Concejo y una conducción cuestionada por errores que terminaron convirtiendo el encuentro en otro capítulo de la crisis política municipal.



