El expresidente de Bolivia, Evo Morales, lanzó este martes un duro pronunciamiento contra el gobierno de Rodrigo Paz, al que acusó de “criminalizar la protesta social” y desplegar fuerzas policiales y militares contra miles de ciudadanos movilizados en el país.
A través de sus redes sociales, Morales aseguró que existe una “brutal persecución” contra dirigentes sindicales y sectores que protestan contra el modelo económico y político actual. En ese contexto, mencionó el caso de Mario Argollo, identificado como secretario ejecutivo de la COB, sobre quien —según señaló— pesa un mandamiento de aprehensión.

“El gobierno está reprimiendo con fuerzas policiales y militares a miles de bolivianos”, afirmó el exmandatario en su publicación, donde también expresó solidaridad con los detenidos y perseguidos.
Morales pidió además que cesen las acciones judiciales y policiales contra los manifestantes, y exigió la liberación de las personas arrestadas durante las movilizaciones. Según indicó, atender las demandas sociales sería clave para “pacificar al pueblo”.
El pronunciamiento surge en medio de un clima de creciente tensión política y social en Bolivia, marcado por protestas, movilizaciones y cuestionamientos desde distintos sectores sindicales y populares.



