La crisis política dentro del Concejo Municipal de Montero dejó este jueves una de sus escenas más tensas, polémicas y comentadas. En medio de aplausos, miradas de sorpresa y movimientos inesperados, el concejal Willan Perales activó a concejales suplentes para instalar una sesión paralela que terminó con su reelección como presidente del Legislativo municipal.
Todo quedó registrado en videos captados por la prensa.
La escena ocurrió pasada las 14:30, cuando la bancada de Creemos intentaba instalar una denominada “sesión inaugural” tras varias convocatorias fallidas. En sala solo estaban presentes los tres concejales titulares oficialistas: Willan Perales, Hugo Serrate y Verónica Antelo.
Ante la falta de quórum, Perales tomó un documento y comenzó a leer el artículo 108 del reglamento interno, argumentando que, tras nueve ausencias de concejales titulares en convocatorias anteriores, correspondía habilitar a suplentes.
La lista ya estaba preparada
Con el documento en mano, Perales llamó directamente a cuatro suplentes que casualmente ya se encontraban dentro de instalaciones del Concejo Municipal: Abel Quiroga Copa (Patria), Cinthya Quinteros Calucho (VOS), Jenny Mamani Sánchez (PDC) y Francisco 'Pancho' Bonilla (NGP).
Mientras los nombres eran leídos, se escuchaban aplausos y vítores desde el público presente.
“Esta es la novena convocatoria que se hace”, afirmó Perales antes de 'habilitar' a los suplentes y asegurar que actuaba bajo el reglamento vigente.
La situación generó sorpresa incluso dentro del propio bloque oficialista. Las cámaras captaron miradas incómodas y gestos de tensión, especialmente cuando apareció en sala la concejala titular Maribel Salguero.
El incómodo momento de 'Pancho' Bonilla
El episodio más incómodo de la tarde ocurrió apenas minutos después.
'Pancho' Bonilla, suplente de la concejala Maribel Salguero, ya se encontraba sentado en el plenario cuando Perales anunció que no podría participar debido a la presencia de la titular de ese curul.
“Quisiéramos pedirle, por favor, al concejal Bonilla que él no va a poder participar de la sesión”, dijo Perales frente a todos los presentes.
Bonilla tuvo que levantarse y abandonar el asiento en medio de la atención de concejales, dirigentes y medios de comunicación.
La situación dejó imágenes que alimentaron aún más el debate sobre la legalidad de la sesión.
El fondo de la disputa
La sesión paralela se desarrolló pocas horas después de otra reunión instalada por la directiva presidida por Belén Arispe, reconocida por ocho concejales de oposición.
Actualmente, el Concejo Municipal de Montero atraviesa una fractura política, con dos directivas paralelas, sesiones convocadas por separado y una batalla jurídica en curso.
Mientras el bloque de Creemos sostiene que les corresponde presidir el Concejo como primera mayoría, y ante las ausencias reiteradas habilitan la participación de suplentes y respaldan la reelección de Perales, el bloque opositor denuncia manipulación del reglamento, irregularidades en las convocatorias y acciones políticas para mantener el control del Legislativo.
La tensión incluso llegó a tribunales mediante un amparo constitucional que aún espera resolución, con dos presidentes proclamados, dos bloques enfrentados y sesiones paralelas convocadas para los próximos días, el Concejo Municipal de Montero sigue sumido en una crisis política y administrativa.



